Por Jhon Deere
El buen funcionamiento de la maquinaria agrícola es crucial para el éxito de cualquier operación.
Una máquina averiada puede causar retrasos significativos y aumentar los costos operativos.
Afortunadamente, con la implementación de herramientas de acción predictiva, es posible
verificar las condiciones reales de la maquinaria basándose en datos de desgaste y degradación.
Esto permite realizar un mantenimiento más eficiente y reducir las interrupciones no
planificadas.
Las cosechadoras de caña de azúcar son máquinas que trabajan intensamente, en condiciones
severas, y durante largos períodos. Por lo cual, estos equipos se desgastan con cierta facilidad.
Lo que conlleva renovaciones, y otras técnicas correctivas que regularmente se realizan fuera de
temporada. Estas medidas sobrecargan los talleres y generan mayores gastos.
La temporada baja debe comprenderse como una oportunidad para organizar el entorno de la
producción. La elaboración de un plan de acción fuera de temporada, es una “etapa de
inteligencia” en el proceso de la gestión del mantenimiento. Con las técnicas de índole
predictivo, es posible: eliminar las renovaciones fuera de temporada, reducir los costos y
aumentar la disponibilidad de la maquinaria.
El proceso continúa cuando termina el cultivo y comienza la siembra. Mes a mes, las
cosechadoras contribuyen a mantener el estado ideal de la flota. El mantenimiento requiere
planificación. Por ello, es importante recalcar que, en este proceso, se deben priorizar las
máquinas. Especialmente, aquellas que precisen de mayor atención y cuidado.
La disminución de la disponibilidad de la flota, implica un menor procesamiento de la caña de
azúcar por parte de las industrias. Para evitar la disminución de la disponibilidad (a lo largo de
un aproximado de 180 días de cosecha), el equipo de servicios deberá cumplir con ciertos
parámetros. Por ejemplo: llevar a cabo inspecciones de rutina.
Estas inspecciones de rutina establecen las acciones que se realizarán durante las revisiones.
Para este proceso, cada equipo debe ser inspeccionado, preferiblemente, todos los días y en los
momentos en que la máquina esté detenida. Posteriormente, la información obtenida por estas
inspecciones, es remitida al departamento de planificación y control de mantenimiento, que
deberá asignar la próxima revisión de la máquina.
Se deben cumplir las pautas y las revisiones de forma responsable, realizar una evaluación y un
control del buen uso de la máquina: el engrase en intervalos especificados por el fabricante, el
buen manejo del Diesel, el cambio de aceite de motor, el cambio de aceite de la caja de
engranajes del picador, del cortador base, reducciones finales, eje trasero. La inspección
constante de las cuchillas del cortador base, picador, despuntador, extractor primario, extractor
secundario, cuchillas laterales, sinfines, rodillos tumbadores, rodillo pateador, cadena del
elevador, sistema de ventilador reversible, capotas, luces, entre otros.
El análisis de aceite también debe sumarse a estas tareas, ya que es una de las herramientas más
importantes del mantenimiento predictivo. Con su diagnóstico, el equipo de mantenimiento
podrá detectar las fallas y prevenir los posibles errores de forma temprana, facilitando la
planificación de intervenciones y el mantenimiento de las piezas; anticipa situaciones de riesgo;
evita paradas innecesarias; aumenta la disponibilidad de la maquinaria; y reduce los costos de
reparación y de inventario.
Otro aspecto fundamental es la inversión y compra anticipada de piezas de repuesto. Esto
garantiza que todas las piezas necesarias estén disponibles cuando la máquina entre en servicio.
El personal de la flota debe planificar con antelación cada servicio y revisión, asegurándose de
no exceder los plazos. Para ello, es esencial mantener un contacto constante con el Distribuidor
Autorizado de la marca fabricante de la cosechadora y gestionar adecuadamente los inventarios.
En conclusión, comprender el estado de la maquinaria es fundamental para evitar paradas
innecesarias y pérdidas de tiempo durante la cosecha.
Las herramientas de mantenimiento
predictivo contribuyen al máximo la disponibilidad y productividad de las máquinas,
simplificando la gestión de recursos y materiales, prolongando la vida útil de los equipos.
Adoptar estas técnicas es clave para garantizar una operación más eficiente y rentable, que
permita mantener la maquinaria en óptimas condiciones de funcionamiento